Violencia por narco afecta a niñez
El incremento de las actividades del narcotráfico en América Latina está provocando ”una nueva clase de violencia” que afecta a los niños y adolescentes y se plantea como el reto más grande para los gobiernos, afirmó el viernes Bernt Aasen, director para América Latina y el Caribe de Unicef.
Aasen, de nacionalidad noruega, llegó a Lima para una reunión de trabajo con los representantes de los países de la región ante el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
”El crecimiento de las economías ilícitas (derivadas del narcotráfico) lleva a América Latina y el Caribe a una nueva clase de violencia que afecta mucho a los niños y adolescentes y pararla es la tarea más grande para los gobiernos”, dijo Aasen,
En una reunión en la municipalidad de Lima, el funcionario dio a conocer el reciente informe mundial de la Unicef sobre los afectos de la violencia en la juventud.
Dijo que ese informe señala que el 32 por ciento de los adolescentes latinoamericanos vive en factores de riesgo, entre ellas la violencia, la adicción a las drogas o problemas con autoridades.
Se añade que la violencia relacionada con las bandas, maras (pandillas) y drogas ”va en aumento” y los adolescentes aparecen como los responsables, pero son mucho más frecuentemente las víctimas. Hay entre 25 mil y 125 mil pandilleros en Guatemala, El Salvador y Honduras, precisa el documento.
El informe también indica que los adolescentes en riesgo son explotados por el crimen organizado, en trabajos forzados, conflictos armados o como trabajadores sexuales, incluyendo pornografía infantil.
Según el reporte, la violencia en las escuelas se ha intensificado.
Asimismo Unicef precisa que en El Salvador, Guatemala, Jamaica y Trinidad y Tobago los adolescentes de entre 15 y 18 años están en mayor riesgo de ser afectados por la violencia armada.
El reporte indica que en América Latina y el Caribe viven 108 millones de adolescentes entre 10 y 19 años -el 19 por ciento de la población total de la región- de los cuales 15 millones vive con menos de un dólar al día.