El papa León XIV reiteró la postura de la Iglesia católica en contra del aborto y la eutanasia durante una intervención en el Congreso de España.
El pontífice afirmó que toda vida humana debe ser protegida desde la concepción hasta la muerte natural.
También cuestionó si una sociedad puede considerarse plenamente justa cuando deja sin protección a los no nacidos, los adultos mayores, los enfermos o quienes dependen del cuidado de otras personas.
León XIV definió la defensa de la vida humana como un objetivo fundamental para el desarrollo de cualquier sociedad.




