El Gobierno de Estados Unidos anunció la suspensión total de solicitudes de asilo, sin distinción de nacionalidad, medida que afecta a 2.4 millones de personas actualmente en trámite.
La decisión ocurrió dos días después de que un hombre originario de Afganistán disparara contra agentes de la Guardia Nacional en Washington, a pocos metros de la Casa Blanca, hecho en el que una oficial murió.
Tras el ataque, la administración de Donald Trump ordenó revisar la situación migratoria y anunció acciones específicas respecto a ciudadanos afganos.



