México y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo para fortalecer la gestión del agua en la cuenca del Río Bravo, en el marco del Tratado de Aguas de 1944, confirma la Secretaría de Relaciones Exteriores.
El gobierno mexicano aseguró que no ha violado el tratado y que, pese a una sequía extraordinaria, ha realizado entregas adicionales sin afectar el consumo humano ni la producción agrícola en la frontera.
Ambos países revisan acciones para cubrir el déficit del ciclo anterior y buscan cerrar un plan definitivo a más tardar el 31 de enero de 2026.




