La inflación en Estados Unidos se mantuvo estable en diciembre pasado, con un Índice de Precios de Consumo de 2.7 por ciento.
La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, también permaneció sin cambios en 2.6 por ciento, aunque ligeramente por debajo de las proyecciones de los analistas.
Los precios de los alimentos subieron 0.7 por ciento mientras los mercados siguen atentos al impacto de la política económica del presidente Donald Trump.



