La falta de combustible para aeronaves en Cuba ha comenzado a afectar al turismo, una de las principales fuentes de ingresos del país, tras las restricciones derivadas de las políticas estadounidenses hacia la isla.
Autoridades aeronáuticas informaron que varios aeropuertos enfrentarán desabasto, lo que llevó a aerolíneas y hoteles a cancelar servicios, reubicar pasajeros y ajustar operaciones.
Al menos tres mil turistas canadienses permanecen varados, mientras algunas compañías optaron por repostar en otros países o mantener vuelos con combustible cargado desde su origen.
La crisis también impacta sectores como la banca, el transporte y actividades culturales.
El gobierno cubano agradeció la ayuda humanitaria enviada por México, mientras busca alternativas diplomáticas para restablecer el suministro energético.




