Especialistas advierten que el sector servicios y las pequeñas y medianas empresas son los más vulnerables ante las llamadas factureras, luego de que el SAT sumó 60 empresas más a su lista negra, con más de 11 mil contribuyentes señalados.
Académicos explican que la naturaleza intangible de los servicios dificulta acreditar la materialidad de las operaciones, lo que abre espacio a simulaciones fiscales.
Para las Pymes el riesgo es mayor, pues suelen carecer de áreas de cumplimiento robustas y podrían enfrentar multas, desconocimiento de deducciones o incluso la cancelación del Certificado de Sello Digital, lo que paraliza su operación.
Expertos recomiendan verificar proveedores y buscar asesoría especializada para evitar sanciones.


