La Guardia Revolucionaria de Irán informó que el estrecho de Ormuz fue cerrado y advirtió que cualquier embarcación que intente cruzarlo será atacada.
La decisión ocurre tras la muerte del líder supremo Alí Jamenei en un ataque atribuido a Israel.
El cierre pone en riesgo cerca de una quinta parte del flujo mundial de petróleo y ya provocó un alza en los precios del crudo y el gas.
Las tensiones derivadas de los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán han interrumpido operaciones energéticas y el tránsito marítimo en la región.


