Petróleos Mexicanos informó que en 2025 sus pérdidas por robo de combustibles crecieron 14.4 por ciento respecto al año previo, al pasar de 20 mil 529 millones de pesos en 2024 a 23 mil 491 millones.
La cifra, equivalente a la mitad del quebranto financiero anual de la empresa, es la más alta desde 2018 y se relaciona con más de 10 mil 500 tomas clandestinas detectadas.
Especialistas señalan que el incremento evidencia fallas estructurales y posible complicidad interna, además de una débil judicialización, pues entre 2019 y 2024 sólo 172 personas fueron sentenciadas por este delito.
Analistas advierten que el huachicol ya impacta no sólo la operación de la petrolera, sino la sostenibilidad de las finanzas públicas.



