El peso mexicano frenó una racha de cuatro sesiones consecutivas con pérdidas y registró una apreciación de 0.44 por ciento, equivalente a 7.75 centavos, ante señales de posible negociación entre Estados Unidos y Irán.
Con este resultado, el tipo de cambio cerró en 17.55 pesos por dólar.
La expectativa de una disminución en las tensiones geopolíticas impulsó el apetito por activos de riesgo, lo que favoreció a monedas emergentes como la mexicana.




