El arbitro Marco Antonio el “Gato” Ortiz fue amenazado después del Clásico tapatío entre Atlas y Chivas del sábado en Guadalajara, tras salir del hotel donde se hospedaba después del partido para buscar una tienda cercana; cuando fue interceptado por un aficionado Rojinegro que le reclamó por haber marcado 2 penales, la discusión subió de tono y el seguidor lo amenazó de muerte al responsabilizarlo por la derrota de Atlas.
Tras el incidente, el silbante regresó al hotel y solicitó a la Federación y a la Comisión de Arbitraje un cambio de hotel y ahora la Comisión analiza presentar una denuncia penal por lo sucedido. (Por Manuel Trujillo Soriano)


