El director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, anunció su renuncia, citando sus preocupaciones sobre la justificación de los ataques militares de la Casa Blanca en Irán y diciendo que “no puedo en buena conciencia respaldar la guerra lanzada por el gobierno del presidente Donald Trump”.
El cambio de personal en una de las principales oficinas de contraterrorismo del país se produce en medio de una mayor preocupación por el extremismo en territorio de Estados Unidos tras ataques ocurridos en la última semana en una sinagoga de Míchigan y una universidad de Virginia.


