El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, confirmó que su país actuó sin apoyo externo en el ataque contra instalaciones gasísticas de Pars Sur, el mayor yacimiento compartido por Irán y Catar.
Señaló que, a petición del presidente estadounidense Donald Trump, se suspendieron futuras ofensivas en ese complejo.
El bombardeo provocó incendios sin dejar víctimas, mientras que en Israel, la refinería de Haifa registró daños menores tras la caída de fragmentos de un misil iraní interceptado.
Tras 20 días de conflicto, Netanyahu aseguró que Irán ha sido debilitado en sus capacidades militares, incluyendo misiles y enriquecimiento de uranio, aunque evitó fijar un plazo para el fin de la ofensiva.



