La inflación en México se aceleró en la primera quincena de marzo, al registrar un aumento de 0.62 por ciento, lo que llevó la tasa anual a 4.63 por ciento, informó el Inegi.
El repunte estuvo impulsado principalmente por el encarecimiento de frutas y verduras, destacando alzas en productos como jitomate, limón y calabacita, así como por incrementos en el transporte aéreo.
Estos aumentos impactaron directamente en el gasto de los hogares y en precios de alimentos preparados.
Aunque algunos servicios como telecomunicaciones mostraron bajas, no compensaron la presión inflacionaria.
Especialistas advierten que este escenario podría frenar recortes en la tasa de interés, en un contexto donde los alimentos siguen siendo el principal factor de alza en precios.


