La República Democrática del Congo anunció la apertura de tres centros de tratamiento contra el ébola en la provincia de Ituri, tras el brote de la cepa Bundibugyo que ya ha dejado más de 118 muertos y alrededor de 300 casos sospechosos.
La Organización Mundial de la Salud declaró emergencia de salud pública internacional y confirmó el envío de especialistas para apoyar la contención del virus, que también registra un caso sospechoso y una muerte en Uganda.
Las autoridades sanitarias reconocieron que la enfermedad se propagó durante semanas sin ser detectada debido a pruebas iniciales incorrectas, lo que retrasó la respuesta médica.
El brote ha generado temor entre la población de ciudades como Bunia y Goma, mientras expertos advierten que el número de contagios podría aumentar conforme avancen las labores de vigilancia epidemiológica en la región africana.





