El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció ante el Consejo de Seguridad de la ONU que el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos representa un “acto de guerra y genocidio” contra la isla, aunque reiteró la disposición del gobierno cubano para dialogar con Washington.
Durante la sesión presidida por China, Rodríguez también rechazó la imputación presentada en Estados Unidos contra el expresidente Raúl Castro por el derribo de avionetas de Hermanos al Rescate hace tres décadas, al considerar que se trata de una acusación con fines políticos.
El funcionario afirmó que las restricciones económicas han agravado la crisis energética y sanitaria en Cuba.
Además, criticó las políticas del presidente Donald Trump y advirtió que una eventual intervención militar provocaría graves consecuencias humanitarias.





