El gobierno de Irán acusó a Estados Unidos de aplicar un trato discriminatorio tras la negativa de visas a varios integrantes de su delegación para el Mundial de Futbol.
De acuerdo con medios oficiales iraníes, 15 miembros del personal administrativo y directivo no han recibido autorización para ingresar a territorio estadounidense.
La embajada iraní en Turquía calificó la decisión como una injerencia política en el deporte y pidió a FIFA intervenir.
Los visados para los jugadores y el cuerpo técnico sí fueron aprobados.
La selección iraní estableció su base de concentración en México, en medio de las tensiones derivadas del conflicto en Oriente Medio.



