El papa León XIV calificó como una “plaga” las agresiones cometidas dentro de la Iglesia y pidió a los obispos españoles reforzar las acciones para atender a las personas afectadas.
El pontífice señaló que quienes han sido dañados por miembros de la propia institución deben encontrar protección y una sanación real.
Asimismo, llamó a fortalecer una cultura del cuidado y a asumir un compromiso más firme para evitar que estos hechos se repitan.



