El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra cinco entidades estatales de Cuba, incluidas tres vinculadas al conglomerado empresarial GAESA, controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que las medidas buscan limitar el acceso a recursos de estructuras que, según Washington, sostienen al gobierno cubano y financian actividades de control político.
Las sanciones podrían afectar a empresas e inversionistas extranjeros que mantengan relaciones comerciales con las entidades señaladas, al exponerlos a restricciones dentro del sistema financiero estadounidense.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, rechazó la decisión y calificó las medidas como una agresión contra la isla.
Analistas consideran que la medida podría profundizar las dificultades económicas que enfrenta Cuba.


