El Congreso de Jalisco aprobó la armonización del denominado “Plan B” electoral, luego de haber rechazado la propuesta hace casi un mes. Entre los cambios avalados destacan la reducción del número máximo de regidurías a quince por ayuntamiento, el respeto a los principios de paridad de género y un límite al presupuesto anual del Poder Legislativo de hasta el 0.70 por ciento del gasto estatal.
La reforma también establece que los salarios de magistrados y consejeros electorales no podrán superar el de la presidenta de México e incorpora nuevos requisitos para aspirantes a cargos de elección popular, como la presentación de información patrimonial, fiscal y de intereses.
Además, impulsa la representación político-electoral de grupos en situación de vulnerabilidad. El PRI fue la única bancada que votó en contra. (Por Marck Hernández)



