Por primera vez en 40 años México logró ganar un partido a eliminación directica en la Copa del Mundo. Venció 2-0 a Ecuador, lo que desató una celebración en todo el país; en Guadalajara miles de personas abarrotaron el Fan Fest, el auditorio Benito Juárez, las plazas en Zapopan, Tonalá y Tlaquepaque, además un lleno en el parque San Jacinto.
Julián Quiñones sin duda es la gran sorpresa del Tricolor con 3 goles ya en el Mundial. Antes era el más criticado por ser futbolista que nació en Colombia, pero que decidió convertirse en mexicano. Dice no guarda rencor sino todo lo contrario.
“Yo no cayo bocas, si cuando me criticaban no dije nada, ahora menos voy a decirlo, creo que en los momentos felices lo que menos que se piensa es en eso, lo que piensa es en disfrutar y siempre lo voy a hacer”.
“Lo que verdaderamente importa esta noche es el resultado y no la parte individual. Estoy feliz de vestir esta camiseta y de entregar lo mejor de mí. Estamos buscando la gloria y hacer historia. Aunque algunos no estemos en Europa, eso no quiere decir que no estemos dando lo mejor para la Selección; estamos dando un salto a nivel mundial, no queremos decepcionar a nuestras familias, ni a la afición. Hoy salimos a jugarnos la vida. El apoyo de la gente nos motiva a dar lo mejor de nosotros dentro de la cancha”, señaló el bicampeón con Atlas y hoy campeón de goleo en Arabia Saudita.
Quiñones quien al final fue felicitado por su mamá y esposa, recibió el trofeo como el jugador más valioso del partido, se lo entregó la cantante Belinda. (Por Martín Navarro Vásquez)



