Ante el avance de la derecha en el mundo, la 4T busca protegerse a través de contar su propia versión de la historia. Para ello, se fortalecerá y se dotará de recursos al Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones en México, como explica la titular de la Secretaría de Ciencia, Rosaura Ruíz.
“Es tener atención e investigación en el avance de la extrema derecha en distintas partes del mundo. Frente a los discursos de odio que buscan exacerbar el clasismo, el racismo y la división social, la historia y la memoria de nuestro pueblo deben ser una barrera moral. Quienes estamos comprometidos con la libertad, la justicia social y las instituciones democráticas, tenemos la responsabilidad de redoblar esfuerzos para defender y promover los principios que han hecho de México una gran nación”.
Para tal efecto, la presidenta Sheinbaum firmó un decreto para convertir a este instituto en un organismo público descentralizado adscrito a la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación. (Por Arturo García Caudillo)


