La Organización Mundial de la Salud advirtió sobre un alto riesgo de brotes de enfermedades en Venezuela tras los terremotos del 24 de junio.
El organismo señaló que la baja cobertura de vacunación, especialmente contra el sarampión, y las condiciones en los refugios favorecen la propagación de padecimientos prevenibles.
Además, alertó por problemas en el suministro y la calidad del agua en las zonas afectadas.
La Organización Panamericana de la Salud informó que varios hospitales requieren apoyo urgente, entre ellos el Hospital José María Vargas, en Caracas, donde reportan saturación de pacientes y escasez crítica de sangre.
También se registran daños y reducción de capacidad en otros centros médicos, lo que complica la atención a los damnificados.



