Las autoridades de la República Democrática del Congo informaron que el brote de ébola ha dejado 600 personas fallecidas y mil 759 casos confirmados, además de detectar dos nuevos casos sospechosos en la provincia de Tshopo, una zona donde no se habían registrado contagios.
Uno de los casos estaría relacionado con el foco original en Ituri, mientras que el otro no presenta un vínculo geográfico aparente, por lo que continúa bajo investigación.
El brote, declarado oficialmente en mayo, es causado por la variante Bundibugyo, para la cual no existe una vacuna ni un tratamiento aprobado.
Las labores de contención enfrentan dificultades por la falta de recursos, ataques a centros de salud y el conflicto armado en la región.


