Alrededor de 1.5 millones de personas con discapacidad en Jalisco enfrentan dificultades para desplazarse debido a la falta de infraestructura accesible, pese a las recomendaciones emitidas por la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
Especialistas y activistas señalan que persisten banquetas en mal estado, rampas mal construidas, guías podotáctiles deficientes y obstáculos que limitan la movilidad.
Además, advierten que el transporte público continúa siendo poco accesible, lo que obliga a muchas personas a recurrir a servicios privados.
También cuestionan la falta de cumplimiento de las políticas de inclusión y la escasa participación de personas con discapacidad en el diseño de obras públicas.
Consideran que la accesibilidad sigue siendo una deuda pendiente en Jalisco.



