La lluvia vespertina de este lunes no desalentó a la comunidad colombiana que abarrotó la Glorieta Minerva, en el conocido banderazo, para desearle suerte a su selección que esta noche se enfrenta a la República Democrática de El Congo.
Desde las seis de la tarde, aficionados con banderas y camisetas amarillo, azul y rojo, sombreros, música, porras y baile, convirtieron el monumento en una verdadera fiesta.
Los colombianos señalaron sentirse como en su casa, por lo que aprovecharon para agradecer a los mexicanos y tapatíos su calidez, además de calificar a Guadalajara como una ciudad hermosa.



