El camino para la formación de nuevos partidos políticos en México ha chocado con un muro administrativo y político.
Las cuatro organizaciones que aún mantienen el paso hacia su registro oficial enfrentan un obstáculo crítico: 93 mil 742 afiliaciones duplicadas detectadas por el INE.
Esta situación no sólo es un error de registro; para los líderes de estas agrupaciones, representa una estrategia dirigida desde el partido en el poder para dejarlos fuera de la boleta.
Para que una asamblea distrital sea válida, requiere al menos 300 asistentes afiliados. Si tras el cruce de padrones resulta que algunos asistentes se afiliaron después a Morena (o ya aparecían en sus listas), esos registros se restan del quórum.
Si el número cae por debajo de 300, la asamblea se invalida automáticamente.



