Autoridades de municipios cercanos al Lago de Chapala reconocieron la existencia de descargas irregulares que han deteriorado la calidad del agua que abastece al Área Metropolitana de Guadalajara, en medio de reportes por agua turbia y con mal olor.
El alcalde de Chapala, Alejandro Aguirre, señaló que algunos vertidos ya fueron corregidos, aunque no descartan más casos.
En Ocotlán, se detectaron descargas ilegales y se impulsa una planta de tratamiento.
Especialistas advierten la necesidad de una intervención integral al sistema hídrico y mayor vigilancia.
Además, alcaldes reiteraron su rechazo al acueducto Solís-León por posibles afectaciones al lago.
Actualmente, el 60 por ciento del abasto de la metrópoli proviene de Chapala.



