Los gobiernos de Alemania, Francia y Reino Unido advirtieron que podrían emprender “acciones defensivas proporcionadas” contra Irán para proteger a sus aliados y personal en Oriente Medio, en coordinación con Estados Unidos.
En un comunicado conjunto, Emmanuel Macron, Keir Starmer y Friedrich Merz exigieron a Teherán cesar los ataques en la región.
Francia anunció el despliegue del portaaviones Charles de Gaulle hacia el Mediterráneo, mientras Reino Unido reforzó su presencia militar y autorizó el uso de bases por fuerzas estadounidenses.
La escalada se da tras la ofensiva encabezada por Washington e Israel contra objetivos iraníes, que ha elevado la tensión regional y el riesgo de una confrontación mayor.


