Especialistas en ciberseguridad advirtieron que el presunto hackeo a bases de datos de instituciones como el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), así como de dependencias estatales, exhibe la fragilidad de los sistemas informáticos gubernamentales y los riesgos para información sensible de millones de ciudadanos.
Aunque circulan versiones sobre la venta de datos personales, expertos señalaron que aún no existe confirmación oficial sobre el origen, vigencia y volumen de la filtración.
Autoridades federales iniciaron investigaciones para determinar si hubo hackeo directo, uso indebido de credenciales o filtraciones internas.
Analistas alertaron sobre riesgos de fraude y suplantación de identidad y recomendaron extremar precauciones digitales.
El caso se suma a antecedentes como Guacamaya Leaks y ataques a Pemex y al padrón del INE, sin que hasta ahora haya sanciones ni detenidos.


