El agresor de Teotihuacán tenía problemas sicológicos y estaba desconectado de la realidad, afirma el fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes.
“Yo no hablaría de un móvil, yo hablaría de una sicopatía, yo hablaría de un padecimiento, yo hablaría de una enfermedad, y en el marco de esa enfermedad uno puede cometer cualquier cosa de barbaridades. Para nosotros como fiscalía, de manera muy preliminar, a 22 horas de que fue el evento, tenemos una conclusión preliminar, que todo indica que fue producto de un padecimiento de carácter mental, aunado a que él se encontraba desconectado del mundo real”.
El asesino planeó el ataque, ya que visitó la zona en varias ocasiones y se hospedó en hoteles aledaños.
Sin embargo, como parte de las investigaciones se encontraron diversas notas entre sus cosas que dan muestra de sus problemas mentales, además de literatura alusiva a agresiones y figuras con acciones violentas ocurridas en otras latitudes. (Por Arturo García Caudillo)




