Los menores ingresos petroleros y la disminución en la recaudación del Impuesto sobre la Renta presionaron las finanzas públicas durante los primeros cinco meses del año, informó la Secretaría de Hacienda.
Entre enero y mayo, los ingresos presupuestarios sumaron 3.55 billones de pesos, una caída real de 1.8 por ciento respecto al mismo periodo de 2025 y 151 mil millones de pesos por debajo de lo programado.
Los ingresos petroleros retrocedieron 3.2 por ciento y la recaudación del ISR disminuyó 5.8 por ciento, aunque el IVA, el IEPS y los impuestos a las importaciones registraron incrementos.
Hacienda destacó que, pese a este escenario, el déficit presupuestario fue menor al previsto y el balance primario cerró con un superávit de 15 mil millones de pesos.



