El seis de diciembre del año pasado, Jhonatan Aranda Velázquez, de 37 años, murió atropellado en la carretera a Chapala. Desde entonces, su cuerpo permanece en el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses debido a que nunca fue registrado y no contaba con acta de nacimiento.
Aunque ya se realizó una prueba de ADN a su abuela, los resultados no han sido suficientes para que la familia pueda reclamar el cuerpo, denunció su sobrina Karla Aranda, debido a trabas legales y administrativas.
“Pues a ver si hay una forma de que nos puedan entregar el cuerpo, porque ya va casi para mes y medio y hasta ahorita no nos han dado ninguna respuesta del MP de Chapala ni aquí en Ciencias Forenses de Tlaquepaque”.
Además de la burocracia en el SEMEFO y la Fiscalía de Jalisco, la familia enfrenta una presunta negligencia de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública, ya que Jhonatan trabajaba en la ampliación de la carretera a Chapala.
La empresa contratista lo empleó sin documentos ni seguro, y pese a que murió en un accidente laboral, hasta el momento ninguna autoridad ni empresa se ha hecho responsable. (Por Víctor Montes Rentería)



