Entró en vigor el arancel global de 10 por ciento a las importaciones anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reactivando su estrategia comercial tras el revés judicial que anuló los gravámenes impuestos bajo poderes de emergencia, y obligó a la Casa Blanca a rediseñar su andamiaje arancelario.
La medida autorizó un impuesto de 10 por ciento sobre una amplia gama de bienes importados, mecanismo que permite imponer aranceles por hasta 150 días sin aprobación del Congreso.


