El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que las fuerzas armadas han destruido la flota de submarinos de Irán y debilitado severamente su capacidad naval, tras casi tres semanas de conflicto.
Según el funcionario, más de 120 embarcaciones iraníes han sido dañadas o hundidas y los puertos militares quedaron inutilizados.
También aseguró que la producción de misiles balísticos y drones se redujo en un 90 por ciento.
Hegseth defendió la operación, realizada junto con Israel, como una estrategia de “precisión” enfocada en neutralizar amenazas, sin fines de reconstrucción o promoción democrática.
Aunque evitó fijar un plazo para el fin de la guerra, subrayó que la decisión final recaerá en el presidente Donald Trump.



