Especialistas respaldaron algunos puntos de la iniciativa presidencial de reforma electoral, como permitir el voto diferenciado entre mayoría relativa y representación proporcional, al considerar que “empodera al elector”.
Asimismo, coincidieron en que eliminar el uso de efectivo en campañas y otorgar al INE acceso directo e inmediato a la información financiera fortalecería la fiscalización.
No obstante, advirtieron riesgos, al señalar que suprimir la representación proporcional en el Senado podría debilitar los contrapesos democráticos.
Además, cuestionaron el recorte presupuestal de 25 por ciento al sistema electoral mientras se le asignan nuevas atribuciones.




