La Fiscalía General de la República identificó un conglomerado criminal, en el que está involucrado el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, quien permanece en el penal de El Altiplano y es uno de los accionistas principales de la empresa Ingemar.
De acuerdo con la investigación federal, el modus operandi consistía en introducir ilegalmente al país gasolina y diésel, para su distribución y comercialización, con la participación de al menos 11 entidades mercantiles, de las cuales cuatro fueron registradas como destinatarias finales de combustible.
Dichas empresas carecen de autorizaciones o permisos vigentes para importar o exportar hidrocarburos y petrolíferos.



