La Fraternidad Sacerdotal San Pío X anunció que el primero de julio consagrará a cuatro nuevos obispos en Suiza sin el mandato pontificio, decisión que reaviva el conflicto que mantiene con el Vaticano desde 1988.
La Santa Sede advirtió que proceder sin autorización constituye una grave violación a la disciplina eclesial y el papa León XIV exhortó a la congregación a desistir para preservar la unidad de la Iglesia.
La fraternidad sostiene que actúa bajo un “estado de necesidad” para garantizar la continuidad de su misión y la formación sacerdotal.
De concretarse las consagraciones, el proceso de acercamiento entre Roma y este grupo tradicionalista enfrentaría una nueva crisis, con posibles consecuencias canónicas para los sacerdotes involucrados.



