Autoridades federales y estatales tomaron el control de Chilapa, Guerrero, donde la violencia que inició hace siete días obligó a que se desplazaran pobladores de tres comunidades.
La Secretaría de Gobernación reportó que se restableció el diálogo y los pobladores facilitaron el paso a las fuerzas de seguridad en el corredor comunitario de Chilapa, Guerrero.
Se informó que en las poblaciones de Alcozacán y Coatzingo, “fueron atendidas las familias que dejaron sus hogares por las agresiones de grupos contrarios, a quienes se les proporcionó servicio médico, alimentación y seguridad”.



