El Senado de la República recibió la iniciativa para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, mediante una reforma al Artículo 123 constitucional.
La propuesta, impulsada por el Gobierno federal que encabeza Claudia Sheinbaum, plantea una aplicación gradual para facilitar la adaptación de empresas y sectores productivos.
El esquema prevé iniciar en 2027 con una jornada máxima de 46 horas; bajar a 44 en 2028, a 42 en 2029 y alcanzar las 40 horas en 2030.
Autoridades federales subrayaron que la reducción no afectará salarios ni prestaciones.
La discusión, presente en la agenda pública desde hace más de una década, busca mejorar la salud y el equilibrio laboral, en un país que figura entre los que más horas trabaja dentro de la OCDE.



