El ejército de Israel confirmó la construcción de una barrera de tierra que ya se extiende por más de 23 kilómetros y divide más de la mitad de la Franja de Gaza del resto del territorio.
De acuerdo con imágenes satelitales, la estructura avanza sobre zonas devastadas por el conflicto y forma parte de una franja de seguridad que, según las autoridades israelíes, busca evitar infiltraciones y proteger a sus tropas.
La obra ha incrementado la preocupación entre la población palestina por una posible división permanente del enclave.
Mientras continúan estancadas las negociaciones del alto el fuego, organismos internacionales y habitantes de Gaza advierten que la población permanece concentrada en una reducida zona costera bajo condiciones humanitarias precarias.




