Un juez federal impidió, de forma temporal, que el gobierno del presidente Donald Trump privara a decenas de miles de solicitantes de asilo y migrantes con Estatus de Protección Temporal de su derecho a trabajar en Estados Unidos.
El juez de distrito Nathaniel Gorton, de Boston, se puso del lado de una coalición de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes y sindicatos, que demandaron para impedir que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos aplicara nuevas restricciones migratorias aprobadas por el Congreso el año pasado.
La orden de Gorton permanecerá vigente, hasta que el juez decida si dicta una suspensión a más largo plazo de la política de la administración Trump.


