Ante la iniciativa de la “Ley Trasciende”, impulsada por la activista Samara Martínez en el Senado de la República, que busca legalizar la eutanasia, la Iglesia se pronunció en contra del proyecto y lo calificó como un sofisma, “porque lo realmente importante es eliminar el sufrimiento, no la vida”.
A través de su editorial Desde la Fe, indicó que, desde el punto de vista ontológico, toda vida es digna por sí misma, sin importar las circunstancias por las que se esté atravesando, por lo que toda persona tiene derecho a conservar su vida.


