El exdirector de Materiales Educativos de la SEP, Marx Arriaga, abandonó finalmente sus oficinas tras permanecer cerca de cien horas atrincherado luego de negarse a dejar el cargo.
Según su versión, durante ese tiempo continuó trabajando y logró firmar 105 plazas para colaboradores que estaban por honorarios.
Arriaga aseguró que defendía el modelo de la Nueva Escuela Mexicana y exigió que su remoción fuera notificada por oficio y no por redes sociales.
Tras recibir el documento formal de despido, salió del edificio con sus pertenencias y se trasladó en transporte público hacia Texcoco.
El exfuncionario afirmó que no aceptará otro cargo en el Gobierno y que buscará regresar a la docencia.


