Rusia reportó este jueves uno de los ataques con drones más intensos desde el inicio de la guerra en Ucrania. Autoridades rusas informaron que cerca de 200 de los 555 drones interceptados en el país tenían como objetivo Moscú y sus alrededores.
Los ataques provocaron incendios en instalaciones industriales vinculadas al almacenamiento y procesamiento de combustibles, además de cierres temporales en aeropuertos de la capital y la cancelación de cientos de vuelos.
Según reportes oficiales, al menos 17 personas resultaron heridas en la región de Moscú, mientras que se registraron dos fallecidos en otras zonas del país.
Ucrania asumió los ataques como una respuesta a las ofensivas rusas y reiteró su disposición a negociar un alto al fuego. Los bombardeos se producen en medio de una estrategia enfocada en afectar la infraestructura energética y logística rusa.




