El régimen de Nicaragua pospuso hasta septiembre la discusión de una reforma constitucional que plantea impedir la participación de partidos opositores en las elecciones, informó la copresidenta Rosario Murillo.
La iniciativa, impulsada por el gobierno de Daniel Ortega, contempla cambios a la legislación electoral para impedir la participación de grupos que el oficialismo califica como “vendepatrias” y “golpistas”.
La propuesta ha generado rechazo de diversos países y organismos internacionales.
Ortega y Murillo mantienen el control del país desde hace casi dos décadas y consolidaron su poder tras la represión de las protestas de 2018, que dejó más de 300 muertos, de acuerdo con Naciones Unidas.




