La intensa ola de calor que afectó a Europa a finales de junio provocó más de 3 mil muertes adicionales en Francia y Bélgica, de acuerdo con balances preliminares difundidos por las autoridades sanitarias.
Francia reportó 2 mil 25 fallecimientos adicionales y Bélgica mil 222, mientras que España atribuyó al menos mil 28 muertes al calor durante junio.
Especialistas de World Weather Attribution señalaron que las temperaturas extremas registradas habrían sido prácticamente imposibles sin la influencia del cambio climático.
Además del impacto en la salud, el fenómeno ha agravado la sequía, favorecido incendios forestales y afectado la producción agrícola.
Las autoridades mantienen alertas ante un nuevo incremento de las temperaturas en varias regiones del continente.




