La actividad pesquera en el Golfo de México enfrenta una de sus crisis más agudas debido al impacto acumulado de la actividad petrolera y la falta de remediación ambiental por fugas de hidrocarburos.
El problema ha escalado a los tribunales: en marzo pasado, un derrame de hidrocarburos afectó la zona sur de Veracruz y, casi cuatro meses después, más de 600 pescadores de Jicacal, en Pajapan, interpusieron una denuncia ante el Poder Judicial Federal por las afectaciones.
Acusan que no han recibido respuesta y, mientras tanto, los daños a su trabajo siguen.




