El peso mexicano se apreció 0.21 por ciento frente al dólar y el tipo de cambio se ubicó en 17.44 pesos por unidad, de acuerdo con datos del Banco de México.
Analistas atribuyeron el avance de la moneda nacional a una disminución de la aversión al riesgo en los mercados financieros, luego de señales de una pausa en las hostilidades entre Estados Unidos e Irán.
Este escenario también favoreció una corrección a la baja en los precios de los energéticos, lo que contribuyó al fortalecimiento del peso.


