Elementos del Ejército, la Guardia Nacional y policías estatales reforzarán la seguridad en el municipio de Escuinapa, Sinaloa, azotado por la violencia, luego de la muerte accidental de un hombre y su sobrina menor de edad al quedar en un fuego cruzado, así como de la detonación de un artefacto explosivo que dejó daños a un vehículo y un negocio.
Al presidir la la Mesa de seguridad, la gobernadora interina, Yeraldine Bonilla y el alcalde, Víctor Díaz, aseguró que no dejarán solo a Escuinapa, por lo que se acordaron acciones para frenar los hechos de violencia que han provocado inquietud entre la población.



